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7 desafíos del trabajo remoto durante la pandemia del COVID-19

Para asimilar esta nueva realidad del COVID-19 no basta sólo con tomar las medidas de seguridad de cuidar la salud. La pandemia afecta también la vida laboral y familiar.

Necesitamos monitorear patrones y tendencias clave a fin de dirigir nuestros esfuerzos de manera efectiva y seguir siendo productivos. A partir de ahora, muchas empresas deberán hacer mayor seguimiento de la experiencia del trabajo remoto durante este período de incertidumbre; es una de las formas más efectivas de comprender cómo apoyar a sus colaboradores de manera significativa, en la medida en que se adaptan a las nuevas formas de trabajar y vivir.

Por ello, para enfrentar con éxito esta faceta de la pandemia es necesario considerar, superar y gestionar con éxito algunos desafíos que implican el trabajo remoto:

1. Mantenerse saludable y productivo a distancia

¿Cómo se sienten sus colaboradores trabajando a distancia en medio de la pandemia? Según Thrive Global, es necesario que desarrolle mecanismos para ayudarlos a que se mantengan saludables y productivos, incluso en medio de situaciones críticas. Una llamada o videollamada pueden marcar la diferencia.

2. Reducir el estrés y el agotamiento

Mantenerse saludable y productivo mientras se trabaja a distancia no es fácil, dada la carga de estrés generada por la pandemia en el entorno familiar. Considere cómo mantener enfocados a sus colaboradores en las actividades laborales sin acentuar la presión de la crisis.

3. Comunicación efectiva

La comunicación efectiva es esencial para reducir el estrés, generar compromiso y trabajo en equipo, incrementar la productividad y los resultados comerciales posteriores.

Específicamente, la comunicación debe ser genuina y debe transmitir valores organizacionales esenciales que aporten sensaciones de bienestar y seguridad.

A medida que los empleados continúan adaptándose al trabajo desde casa, la comunicación efectiva debe fluir en todos los sentidos, no solamente debe reducirse a los líderes de la organización. Los empleados de todos los niveles deben sentirse cómodos y capacitados para hablar, intercambiar ideas, buscar claridad y compartir sus inquietudes.

Antes de comenzar a hablar de negocios o de trabajo, podríamos abrir la puerta a conversaciones de manera auténtica, positiva y compasiva sobre los desafíos cotidianos del trabajo remoto y la vida en el hogar, para luego pasar a otros temas.

4. El conflicto de roles entre lo laboral y lo no laboral

Trabajar desde casa requiere equilibrar los límites entre el rol laboral y familiar. De hecho, el uso de la tecnología y la comunicación son determinantes del equilibrio y la integración entre el trabajo y la vida; afectan la forma en que segmentamos los roles laborales y no laborales, nuestras actitudes y nuestros sentimientos sobre la flexibilidad, la satisfacción, el estrés, el exceso de trabajo y la vida familiar.

5. Las soluciones tecnológicas disponibles

Si bien las nuevas tecnologías de comunicación -tales como Microsoft Teams– han hecho que sea más fácil que nunca trabajar «aquí, allá y en cualquier lugar», también presentan nuevos desafíos. A medida que las personas se adaptan a esta nueva “normalidad de la pandemia”, tienen la necesidad de contar con instrumentos que les permitan trabajar sin interrupciones, a fin de cumplir con sus proyectos y otras asignaciones.

En este sentido, la organización debe proveer todos los medios necesarios para permitir la conectividad, la alta disponibilidad de información, accesos a archivos en la nube y al trabajo compartido.

Se hace difícil cubrir este aspecto si su empresa no cuenta con una plataforma tecnológica adecuada que garantice al máximo el manejo de herramientas colaborativas para la productividad en línea.

6. El equipo tecnológico disponible

Por lo general, algunos colaboradores tienen acceso a laptops corporativas y los teléfonos móviles que usan no son útiles para todo. Según nuestros partners de Kaspersky, puede suceder que los empleados empiecen a utilizar computadoras domésticas. Si no hay políticas de seguridad estrictas, el uso de dispositivos personales podría representar un riesgo para la ciberseguridad y para la información de su empresa.

Deberá poner a disposición laptops y teléfonos corporativos en la medida de lo posible. Los dispositivos deberían conectarse a las redes corporativas, permitir las actualizaciones de sistemas operativos y deben estar protegidos con soluciones de seguridad adecuadas, que permitan una clara separación entre los datos personales y la información de trabajo, así como la imposición de restricciones a la instalación de aplicaciones, entre otras.

7. Ciberseguridad en los canales de comunicación

Cuando los colaboradores trabajan en las oficinas, lo hacen conectados a una red local que permite que las soluciones de seguridad administren todos los datos que se intercambian. Pero, si trabajan desde casa, la situación cambia y los desafíos informáticos son mayores; como consecuencia, surge un riesgo mayor: el proveedor de servicio de internet doméstico. No se conoce absolutamente nada sobre sus medidas de ciberseguridad, tampoco se puede controlar.

El riesgo potencial de estas conexiones a Internet domésticas es que son presa fácil de ataques por parte de los cibercriminales. En consecuencia, no se recomienda compartir información de la empresa a través de estos canales de comunicación debido a que están altamente expuestos al riesgo de robo o filtración de datos.

Sus colabores podrían estar pensando que su proveedor de servicio de internet es altamente confiable porque así lo establece su contrato de servicio o porque así se lo hizo creer la publicidad, sin embargo, la realidad es otra y no está plenamente consciente de ello. Por lo tanto, es su responsabilidad como empresa tomar las cartas en el asunto e implementar medidas de ciberseguridad que todos deban cumplir y que sus equipos deban tener.

Fuentes consultadas: